Una empresa industrial o comercial podrá diferenciarse de la competencia y administrar mejor sus recursos materiales, integrando la cadena de producción (cuando existe) con el proceso de comercialización y distribución de los productos.

Se optimizan los procesos internos en cuanto al tiempo, costo involucrado y demanda de personal.

La gerencia de la empresa, así mismo, tendrá una mejor visión de la situación financiera de la organización, la efectividad de las ventas o la rotación de los inventarios, de modo que se tomen las decisiones acertadas que hagan la operación más rentable y mejore/optimice la relación con los proveedores, socios de negocio y con los clientes.

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